Cultura

Falleció el artista Pedro Friedeberg a los 90 años

Recordamos la trayectoria de una de las figuras más singulares del arte contemporáneo en México. Nacido el 11 de enero de 1936 en Florencia, Italia, desarrolló su vida y carrera en México, donde construyó un universo visual inconfundible marcado por la imaginación, la ironía, la arquitectura imposible y el simbolismo.

Con 66 de años de trayectoria, su carrera comenzó en 1959 con su primera exposición individual en la Galería Diana de la Ciudad de México, impulsado por artistas como Remedios Varo y Mathias Goeritz. La muestra tuvo una excelente recepción y al año siguiente su obra fue incluida en la Exposición Retrospectiva de la Pintura Mexicana organizada por el Museo de la Ciudad Universitaria.

En 1961 formó parte del grupo Los Hartos, dirigido por Goeritz e integrado también por José Luis Cuevas, Chucho Reyes, Ida Rodríguez Prampolini y Alice Rahon. Este colectivo criticaba la solemnidad del arte moderno y el individualismo excesivo del artista.

Durante la década de 1960 su obra comenzó a proyectarse internacionalmente. En 1962 expuso en Nueva York y París, donde presentó por primera vez su pieza más emblemática: la Mano-Silla, una escultura que con el tiempo se convertiría en uno de los íconos del arte y el diseño surrealista del siglo XX. A partir de entonces participó en numerosas exposiciones y bienales internacionales, representando a México en eventos como la Bienal de París, la Bienal de São Paulo, la Bienal Americana de Arte en Córdoba, Argentina, y otras importantes muestras en Europa y América.

Friedeberg también formó parte de la Generación de la Ruptura, movimiento que cuestionó el dominio del muralismo en el arte mexicano. En 1968, dentro del programa cultural de los Juegos Olímpicos en la Ciudad de México, realizó proyectos como un mural en el Hotel Camino Real y vitrales para la feria mundial Hemisfair ’68 en San Antonio.

En los años setenta amplió su práctica artística hacia el grabado y el arte correo, participando en encuentros internacionales y obteniendo premios en exposiciones de artes gráficas. Durante esa década presentó exposiciones en México, Estados Unidos y Canadá, y en 1979 fundó junto al artista Xavier Girón, la galería La Chinche en la Zona Rosa de la Ciudad de México.

A lo largo de las décadas siguientes continuó exponiendo en museos y galerías de América y Europa. En 1986 el Museo de Arte Moderno realizó una revisión de su obra con la exposición Clepsidra y Babilómetro, y en 2009 el Palacio de Bellas Artes presentó una importante retrospectiva dedicada a su trabajo.

Entre los reconocimientos que recibió destacan la Beca del Sistema Nacional de Creadores en 1993 y la Medalla de Bellas Artes en 2012. En años recientes su obra volvió a ganar visibilidad internacional con exposiciones, publicaciones y proyectos editoriales.

Pedro Friedeberg continuó trabajando hasta sus últimos años en su estudio en la colonia Roma de la Ciudad de México. Falleció la mañana del 5 de Marzo, en San Miguel de Allende, rodeado de su familia. Su legado permanece como uno de los más originales del arte mexicano, recordado por su imaginación desbordante, su humor y su capacidad para convertir lo imposible en forma artística.

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