Ya empezó el Volvo Fashion Week México en Guadalajara, y te contamos qué ha pasado en los dos primeros días de actividades. La ciudad recibe una nueva edición que reúne a diseñadores, industria y talento local en una agenda que pone el foco en la moda mexicana y su proyección actual. La apertura incluyó una conferencia de prensa con directivos de la plataforma, representantes de Volvo y autoridades locales, seguida de una red carpet y un cóctel inaugural donde invitados y figuras del medio marcaron el inicio de la semana.
Día 1
La primera jornada presentó propuestas con enfoques claros y bien definidos. Calderoni tomó como referencia los uniformes de la Selección Nacional de México para replantear la sastrería masculina desde una mirada contemporánea. A través de líneas limpias, materiales de alta calidad y una propuesta visual sobria, la firma construyó una colección que incorpora detalles en tricolor y equilibra precisión con funcionalidad. La colección se posiciona en un punto donde lo deportivo adquiere una interpretación refinada sin perder su carácter.
Por su parte, Julia y Renata desarrollaron su colección a partir del acto de nombrar, trasladando esta idea al textil mediante una construcción basada en cortes, curvas y variaciones sutiles. Las piezas se mueven entre distintos matices, generando tensión y fluidez en cada salida. La presentación se complementó con una intervención en vivo de Ely Guerra, quien reinterpretó “Zion”, sumando una dimensión sonora que intensificó la experiencia y fortaleció la relación entre cuerpo, voz y materia.
Día 2
El segundo día comenzó con Olmos y Flores en el Antiguo Colegio de San Diego, con la colección “Barro”. La propuesta toma la tierra como punto de partida para hablar de transformación, memoria e identidad. Inspirada en los procesos del barro —moldear, romper y reconstruir—, la colección se traduce en prendas con texturas orgánicas y un enfoque artesanal que pone énfasis en el origen y el trabajo colectivo. Cada pieza refleja una construcción ligada a la experiencia, alejándose de referencias inmediatas para centrarse en una visión propia.
Más tarde, Abel López presentó su colección Autumn/Winter 26 en el Edificio Arróniz, con una propuesta de carácter estructural. La inspiración en La Minerva se tradujo en siluetas firmes, volúmenes definidos y una construcción que remite a superficies minerales. La paleta, compuesta por grises, blancos, ocres y negros, se complementó con destellos de lentejuelas y accesorios geométricos que aportaron contraste. El resultado fue una serie de piezas que funcionan como estructuras en movimiento, con un enfoque claro en la forma y el equilibrio.
En la misma jornada, Alfredo Martínez presentó “Tapatía”, una colección que retoma elementos del traje charro y del imaginario del mariachi desde una perspectiva actual. Detalles como botonaduras, moños y bordados se integran en prendas elaboradas con sedas, brocados y tejidos de punto. La paleta en blanco, negro y rojo construye una imagen definida que mantiene un vínculo directo con su origen.
El cierre del día estuvo a cargo de Alejandro Fernández con su marca ARRE y la colección “Hijo del Rey” SS26. La propuesta retoma referencias personales y culturales para construir una línea de ready to wear que incorpora elementos de la charrería, la música y el contexto jalisciense. A través de estas referencias, la colección plantea una visión clara donde tradición y actualidad conviven dentro de un lenguaje accesible.
Con estas presentaciones, Guadalajara se posiciona como un punto activo dentro de la moda en México. La diversidad de propuestas refleja un panorama en el que conviven distintas aproximaciones al diseño, con una base en el oficio, la identidad y la reinterpretación de códigos tradicionales. La semana continúa con una programación que mantiene el enfoque en el talento nacional y su presencia dentro de la industria.



























