Entre tradición artesanal y diseño contemporáneo, nace en 2017 Casilda Mut, fundada por la diseñadora chiapaneca Clayre Coello. Su historia comenzó años antes, en 2010, bajo el nombre Lacompré, proyecto que ofreció forma a una visión enfocada en la producción responsable y la preservación de técnicas textiles mexicanas en colaboración con comunidades artesanas de los Altos de Chiapas.
Clayre nació en Acala, un pueblo ubicado en Chiapas a orillas del río Grijalva. Su acercamiento a la moda comenzó desde muy pequeña gracias a la cercanía que tuvo con la máquina de coser de su madre. Años más tarde, en 1994, estudió la carrera de moda en la Escuela de Diseño de Moda LANSPIAC, en Guadalajara.
Su pasión por la aguja y el hilo la llevó a experimentar con distintos textiles y a desarrollar diversos proyectos creativos. Comenzó diseñando bolsas, accesorios y una exclusiva colección masculina con elementos artesanales, experiencias que con el tiempo darían paso a la consolidación de Casilda Mut.
El nombre de Casilda Mut surge de la misma esencia de la marca y de su vínculo con Chiapas. Casilda representa a la mujer que inspira la propuesta: natural, instintiva, libre, consciente y en constante búsqueda de sentido en su forma de vivir y vestir. Por su parte, Mut significa “ave” en tzotzil, una de las lenguas originarias de los Altos de Chiapas.
Detrás de Casilda Mut existe un grupo de 52 artesanas que colaboran desde distintas comunidades de Los Altos de Chiapas, entre ellas San Juan Chamula, San Pedro Chenalhó, Abasolo, Amatenango del Valle y Aguacatenango, además de los talleres de la marca en San Cristóbal de las Casas y Chiapa de Corzo. A través de técnicas como el telar de cintura, el punto de cruz, el plisado y diversos tipos de bordado, cada prenda integra procesos textiles hechos a mano, colaboraciones que forman parte esencial de la identidad de la marca.
Cada año la marca desarrolla una nueva colección con propuestas que nacen de experiencias personales y observaciones cotidianas. La inspiración puede surgir de una conversación, de un viaje, de una postal, de los lenguajes y vestimentas de distintas comunidades, así como de los colores, aromas y sensaciones que despiertan nuevas experiencias.
El ADN de Casilda Mut se caracteriza por una estética limpia y atemporal, donde predominan las siluetas relajadas y una paleta de tonos neutros. Sus colecciones incorporan materiales como algodón, lino, seda y poliéster, buscando equilibrar comodidad, funcionalidad y trabajo textil.
Entre las colecciones más representativas de Casilda Mut se encuentra “Endémica”, inspirada en un viaje experimental por las montañas, construyendo una propuesta que celebra la biodiversidad del sur de México; de esta colección surgieron piezas como el vestido Barbosella. “La Fiesta”, otra colección construida alrededor de la celebración, la convivencia y los encuentros humanos. Sus prendas llevan nombres como Jolgorio, Marimba, Algarabía y Fandango, haciendo referencia a distintas expresiones festivas de la cultura mexicana.
La propuesta está dirigida a mujeres que valoran los materiales naturales, el diseño consciente y las piezas con historia. Mujeres que encuentran en la ropa una forma de expresar autenticidad, libertad y una conexión más cercana con sus raíces.
La trayectoria de Casilda Mut también ha sido reconocida en distintas plataformas dedicadas al diseño mexicano. La marca formó parte de Tejiendo México Moda, iniciativa impulsada por Vogue y Lincoln para visibilizar el talento nacional. Su trabajo, además, ha sido publicado en medios nacionales e internacionales como Forbes México, Reforma, Mural y la revista británica Selvedge Magazine.
Las prendas de Casilda Mut se encuentran disponibles a través de su página web y en puntos de venta ubicados en Ciudad de México, Chiapas, Yucatán y San Miguel de Allende.
Hoy, Casilda Mut continúa explorando nuevas formas de reinterpretar la tradición textil mexicana, manteniendo el trabajo colaborativo con comunidades artesanas como parte fundamental de su identidad. Su propuesta busca preservar técnicas y saberes que han pasado de generación en generación y que hoy encuentran en el diseño una forma de seguir vigentes.
























