En el marco de la Noche de Museos, la terraza del Museo del Estanquillo fue escenario de la presentación de Pasado de Moda: Pasarela de Estilos en México, el libro de Trendo.Mx y Ficheraz que retoma la exposición homónima sobre la historia de la moda en México que se presentó hace dos años en este mismo espacio.

Durante la presentación, Gustavo Prado, Arturo Rico y Brenda Rodríguez, editora responsable del diseño del libro, compartieron el proceso detrás de esta publicación: desde la investigación y selección del material, hasta el trabajo de diseño que realizaron de manera conjunta para convertir la experiencia de la exposición en más de doscientas páginas dedicadas a la moda.
Para quienes tuvimos la oportunidad de asistir a aquella exposición, el libro permite volver a encontrarnos con parte de lo que vimos entonces, pero también descubrir detalles que quizá pasaron desapercibidos frente a las piezas originales. La portada y algunas de sus páginas interiores son completamente rosas, un color que nos lleva directamente al rosa mexicano de Ramón Valdiosera, considerado el Padre de la Moda en México. Al abrir sus páginas encontramos un recorrido visual lleno de personajes, prendas, publicaciones e imágenes que hablan de la relación entre moda, cultura y sociedad.
Pero hay algo que me resulta más fascinante: el acervo que hizo posible esta mirada a la historia de la moda, parte de lo que Carlos Monsiváis reunió a lo largo de su vida.
Me resulta difícil dimensionar que todo lo que podemos encontrar dentro del Museo del Estanquillo haya sido seleccionado y reunido, en gran medida, por una sola persona. Y no hablo únicamente de esta exposición. He tenido la oportunidad de asistir a otras muestras del museo dedicadas a temas completamente distintos, desde litografía hasta maquetas y otros aspectos de la cultura mexicana, y siempre termino con la misma pregunta: ¿cómo llegó una sola persona a reunir todo esto?

Monsiváis fue escritor, periodista, crítico, activista, cronista de la identidad mexicana y, sobre todo, un gran coleccionista. Pero también fue un visionario y un profundo amante del arte y la cultura. Tenía una capacidad muy particular para encontrar valor en aquello que muchas veces pasaba desapercibido.
En su colección encontramos justamente esa manera de mirar. La memoria cultural de un país también está en los objetos cotidianos, en las publicaciones, en las imágenes, en la publicidad y en todas esas cosas que, en su momento, pudieron parecer comunes. Monsiváis entendía que el arte no tenía por qué permanecer alejado de la gente y que también podía encontrarse en aquello que formaba parte de la vida diaria.
Esa idea de acercar el arte al pueblo y mirar la cultura desde lo cotidiano también parece atravesar Pasado de Moda. Tanto la exposición como libro no se limitaron a retratar a los grandes nombres que construyeron la historia de la moda en México, sino que también se interesaron por lo que usaba la gente de a pie, por las prendas que aparecían en las calles, en las revistas y en la vida cotidiana.
Encontramos, indumentaria, carteles, ilustraciones, fotografías de grandes iconos como María Félix o Nahui Olin, de quien los curadores encontraron dentro de un bolso de la artista una identificación de la Secretaría de Educación Pública que la acreditaba como maestra de una secundaria. Es un pequeño documento que permite asomarnos a una faceta cotidiana de un personaje que conocemos principalmente por su obra y su imagen. Y justamente ahí está parte del valor de este acervo: en esos pequeños detalles que convierten un objeto en una ventana hacia la vida de una persona.
Otra pieza que me pareció interesante es un artículo sobre Pixie, famosa en aquella época por sus pestañas y sus pelucas, que hoy adquiere una lectura diferente después de su reciente fallecimiento.
Las ilustraciones de Miguel Covarrubias y Ernesto Cabral, mejor conocido como El Chango Cabral, muestran la relación entre arte y las revistas. Entre las publicaciones que aparecen encontramos Vogue, Vértigo, Vanidades, Kena y Claudia, entre otras.
El caso de Claudia es particularmente interesante para nosotros porque nuestra directora, Anna Fusoni, fue directora de esta revista en los años 70, una época en la que sus páginas reunían moda, periodismo y cultura. Antes a ella trabajaron intelectuales como el escritor y dramaturgo Vicente Leñero y Gustavo Sainz. Leñero, después de dejar la dirección, pasó a Revista de Revistas por invitación de Julio Scherer, publicación de la que también podemos encontrar algunas portadas dentro del libro.
Aquellas revistas fueron espacios de trabajo para una generación de escritores y periodistas que, mientras desarrollaban novelas, obras de teatro y otros proyectos, encontraban en las direcciones de revistas una forma de sostener su trabajo creativo.
Todo esto es apenas una parte de lo que podemos encontrar dentro del libro Pasado de Moda, que como lo hizo la exposición permite entender la moda como un reflejo de la sociedad y de los distintos momentos que ha vivido México.
La moda nos habla de una época, de sus costumbres, de sus formas de relacionarse, de sus gustos y de la manera en que las personas construían su identidad. Son piezas que podemos mirar y relacionar con nuestra propia experiencia.
Al final, hablar de moda también es hablar de la historia de las personas: de lo que compraban, de lo que admiraban, de lo que querían usar y de la manera en que construían su identidad. Que alguien haya tenido la sensibilidad y la visión para conservar revistas, prendas, fotografías, carteles, libros, objetos y tantos fragmentos de la vida mexicana nos permite hoy mirar nuestra propia historia desde otro lugar.
En México sabemos muy poco sobre la historia de la moda de nuestro país y hacen falta publicaciones dedicadas a reconstruirla. Pasado de Moda reúne una cantidad enorme de material que permite acercarnos a esa historia desde diferentes perspectivas y entender que la moda también forma parte de nuestra memoria cultural.
Como complemento del libro, al adquirirlo se recibe un suplemento conmemorativo de la exposición. Se trata de una pieza en formato de cartel que recorre la manera en que se vestía en México desde 1910 hasta los años noventa, mostrando las indumentarias características de cada década. Es un recorrido que resume los cambios en la forma de vestir a lo largo del siglo y que también resulta un objeto muy bonito para conservar.
Al finalizar de la presentación se llevó a cabo un show de chicas A Go-Go por parte de Ficheraz, como parte de la celebración de la Noche de Museos, que se realiza el último miércoles de cada mes en la Ciudad de México.
La exposición acercó la moda al público desde una perspectiva cultural y ahora el libro permite que esa conversación continúe. Monsiváis coleccionó para conservar; el Museo del Estanquillo conserva para mostrar; y Pasado de Moda nos recuerda que la moda también merece ser mirada, estudiada y contada como parte de nuestra cultura.
Pasado de Moda: Pasarela de Estilos en México puede adquirirse en la librería del Museo del Estanquillo, ubicado en Isabel la Católica 26, en el corazón de la CDMX.





















