Hablemos de los bag charms, accesorios para nuestras bolsas, los hemos visto en pasarelas, en el street style, en marcas fast fashion y hasta en marcas de lujo, pero, ¿saben qué? esta tendencia no es nueva. Como todo en la moda, el pasado está regresando poco a poco y aquí estamos, colgando de nuestras bolsas accesorios que, seamos honestas, probablemente no necesitamos… pero definitivamente queremos. Hubo un momento en el que pensé que una buena bolsa no necesitaba nada más, qué equivocada estaba, hoy parece que mientras más cosas cuelguen de ella, mejor. Así que les voy a contar un poco de cómo los bag charms llegaron a la moda, cómo fueron evolucionando, cuáles podemos encontrar —desde los más accesibles hasta los que requieren pensarlo dos veces antes de sacar la tarjeta— y, por supuesto, cómo podemos stylearlos para llevarlos en nuestra propia bolsa.
Ahora, antes de que los charms se convirtieran en un accesorio de moda, ya existían pequeños objetos que se llevaban como amuletos, asociados con la protección y la buena suerte, con el tiempo, esta idea también encontró su lugar en la moda y terminó llegando a nuestras bolsas.
Pero cuando hablamos de personalizar una bolsa, hay un nombre que definitivamente tenemos que mencionar: Jane Birkin, durante los años 80, la actriz y cantante francesa acostumbraba decorar su icónico bolso Hermès que lleva su nombre, el Birkin, con pañuelos de seda, colgantes, cuentas, parches y todo tipo de objetos, básicamente, convirtió su bolsa en un reflejo de su personalidad mucho antes de que TikTok nos dijera que eso era cool.
A principios de los 2000, las grandes casas comenzaron a tomar esta idea mucho más en serio, en 2004, Prada lanzó Prada Tricks, una colección de personajes y objetos pensados para colgar de bolsos y otros accesorios. Un año después, Hermès presentó el Rodeo Charm, su famoso caballo de piel inspirado en la tradición ecuestre de la maison, Louis Vuitton también comenzó a desarrollar sus propios charms durante esa década. Después llegó Fendi para demostrarnos que un charm podía ser mucho más que un pequeño adorno, en 2013 aparecieron los Bag Bugs y, un año después, el famoso Karlito, inspirado en Karl Lagerfeld.
Hoy, en 2026, la regla parece ser todavía más sencilla: ya no necesitamos que una maison nos diga qué debe colgar de nuestra bolsa, un peluche, un llavero, un monedero mini, una cadena, un listón, un souvenir o incluso algo que encontramos en una tienda cualquiera. Si nos gusta y podemos colgarlo, ¿por qué no? Y justamente ahí está la verdadera diversión.
Dior
¿Y si nuestro próximo bag charm también fuera un amuleto? Jonathan Anderson parece haber pensado exactamente lo mismo, para este 2026, Dior está convirtiendo algunos de los símbolos favoritos de la maison en pequeños objetos de deseo, y si hablamos de suerte, aquí tenemos de todo: la abeja, la estrella, el trébol y hasta pequeños ratones y cuervos.
También hay charms que hacen un pequeño guiño al atelier, como cintas métricas y dedales de latón, porque detrás de cada gran vestido hay horas y horas de trabajo artesanal y, aparentemente, ahora también podemos llevar un poquito de ese universo colgado de nuestra bolsa. La colección Jardin d’Atelier Dior lleva la idea por un lado mucho más poético, con tréboles de terciopelo verde, detalles lacados y acabados metálicos que parecen pequeñas joyas.
Y eso es justo lo que me gusta de esta propuesta, no se siente como un simple accesorio para llenar espacio, cada pieza tiene una historia detrás, porque si vamos a llevar un charm, ¿por qué no hacer que además nos dé un poquito de suerte?
Balenciaga
Si Dior quiere que llevemos un poquito de suerte en la bolsa, Balenciaga parece querer que llevemos todo el jardín y la frutería completa. La maison presentó nuevos bag charms inspirados en su línea Le City, pero aquí viene lo divertido, no estamos hablando de simples logos convertidos en accesorios, hay naranjas, frambuesas, mariquitas y flores, todos reinterpretados con ese ADN tan Balenciaga.
Aunque parezcan pequeños objetos cotidianos, conservan los códigos de la maison: piel de cordero granulada, tachuelas, correas y herrajes inspirados en los detalles del clásico Motorcycle. El resultado es una mezcla bastante inesperada entre lo cute y ese aire punk que hace que inmediatamente sepamos que estamos viendo Balenciaga.
Y como si las frutas no fueran suficientes, también hay versiones en miniatura de algunos de sus bolsos, como el Le City y el Rodeo, convertidos prácticamente en pequeños bolsitos para colgar de otros bolsos, porque, aparentemente, ahora hasta nuestra bolsa puede llevar su propia mini bolsa.
Pero mis favoritos tienen que ser los Mini Alaska Boots, con sus cañas peludas y suelas gruesas, parecen zapatos de muñeca sacados directamente del clóset de Barbie. Y sí, probablemente no necesitamos unas botas en miniatura colgando de nuestra bolsa… pero después de verlas, tampoco puedo decir que no las quiero.
Coach
¿Y si en lugar de llevar un peluchito colgado de la bolsa llevamos… un libro? Sí, un libro, y no cualquier libro, uno que realmente puedes leer. Para Primavera 2026, Coach convirtió la lectura en bag charm con Explore Your Story, una colección creada en colaboración con Penguin Random House que reúne 12 clásicos y títulos contemporáneos en versiones miniatura.
Y aquí viene la parte que me encanta, no son simplemente libritos decorativos para hacer bonito el bolso, cada uno contiene el texto completo de la obra y está elaborado con detalles como lomo de piel glovetanned y un pequeño clip dorado para colgarlo. Entre los títulos encontramos Sense and Sensibility de Jane Austen, I Know Why the Caged Bird Sings de Maya Angelou, Untamed de Glennon Doyle y I’ll Give You the Sun de Jandy Nelson.
Honestamente, me parece una de las mejores pruebas de que el bag charm ya evolucionó, ahora también puede decir algo de nosotras, qué leemos, qué nos gusta o hasta qué historia queremos llevar, porque si vamos a llevar nuestra personalidad en la bolsa, ¿qué mejor que hacerlo en versión bolsillo?
Jellycat
Si hay una marca que entendió que prácticamente cualquier cosa puede convertirse en un charm, esa es Jellycat, la marca británica ya tiene todo un universo de bag charms y cada año con propuestas más divertidas que nunca, podemos encontrar desde personajes como Fergus Frog, Sky Dragon y Zodihop Luxe Bunny, hasta comida como el Peanut, Baguette, Peach, Pickle y Hosomaki.
Porque aparentemente llevar un sushi, una fruta o hasta un agujero negro colgando de nuestra bolsa ya es completamente normal, y ahí es justo donde esta el encanto de Jellycat, aquí no tienes que buscar el charm que combine perfectamente con tu bolso, puedes elegir el que simplemente te haga feliz.
¿Quieres llevar una baguette? adelante, ¿Un sushi? también, ¿Un dragón? por supuesto. Además, la marca sigue lanzando novedades y colecciones de temporada. Este 2026 hemos visto propuestas como el Black Hole Bag Charm, además de nuevos personajes y diseños para otoño.
Y creo que esa es justamente la gracia, no todo tiene que combinar, si tu bolsa ya tiene un charm de lujo, ¿por qué no agregarle un pequeño sushi? Al final, nadie dijo que una bolsa elegante no pudiera tener sentido del humor.
Y si no queremos gastar una fortuna… después de hablar de Dior, Balenciaga, Coach y Jellycat, quizá estén pensando: “Muy bonito, pero yo no me voy a gastar miles de pesos en un charm.”
Y la buena noticia es que no tienen que hacerlo, los bag charms también llegaron a nuestras tiendas favoritas de high street. Zara, H&M, Parfois, Mango, Stradivarius, Pull&Bear y muchas otras marcas ya tienen sus propias versiones: cerezas, corazones, lazos, ositos, flores, mini bolsos, monederos y todo tipo de objetos que podemos colgar de nuestra bolsa.
Y aquí es donde creo que está lo más divertido de esta tendencia, no tiene que ser un charm de lujo para hacer que nuestra bolsa se vea increíble.
Podemos mezclar uno de Zara con otro de H&M, agregar un llavero que ya teníamos, un souvenir de algún viaje o incluso ese pequeño objeto que nos encanta y que nunca supimos dónde poner.
Ahora sí, ¿cómo los llevamos?
Ok, ya vimos que podemos colgar prácticamente cualquier cosa de nuestra bolsa, pero viene la pregunta importante: ¿cómo hacemos para que se vea cool y no como si hubiéramos vaciado el cajón de los recuerdos encima de ella?
La clave está en jugar con las proporciones, si nuestra bolsa es pequeña, podemos elegir un charm que tenga presencia; si llevamos una bolsa grande, podemos atrevernos con varios y mezclar tamaños. Podemos jugar con las texturas, por ejemplo, un charm de peluche junto a uno de piel, una cadena metálica con un listón o un pequeño monedero pueden hacer que la combinación se sienta mucho más pensada, aunque honestamente la hayamos armado en cinco minutos.
Y si somos de las que todavía no se animan a llenar la bolsa de cosas, empecemos con uno que realmente nos guste, después podemos ir agregando otros poco a poco hasta encontrar esa combinación que se sienta muy nuestra. Otra opción que me encanta es combinar los charms con lo que llevamos puesto. ¿Traemos un look súper femenino? un lazo o unas cerezas, ¿Algo más divertido? un peluche o un personaje, ¿Un look minimalista? un charm pequeño y discreto puede ser suficiente.
Aquí no hay reglas, podemos combinar, exagerar, mezclar o cambiar los charms según nuestro mood, la gracia es que nuestra bolsa no se vea perfecta; que se vea como nosotras.
Al final, los bag charms se convirtieron en otra manera de contar quiénes somos a través de lo que llevamos, y no importa si nuestro charm costó miles de pesos o lo encontramos por casualidad mientras hacíamos shopping, la idea es que nuestra bolsa deje de verse como una bolsa más y empiece a sentirse como nuestra.
Y después de todo esto, creo que queda bastante claro que los bag charms llegaron para quedarse, porque quizá la moda también se trata de eso, tomar algo que ya conocemos, hacerlo nuestro y divertirnos un poquito en el proceso.
Así que la próxima vez que vean un charm que les haga ojitos, no lo piensen tanto, cuélguenlo.







































