La marca tapatía de retail de lujo lanzó una colección conmemorativa desarrollada exclusivamente junto a marcas como Jimmy Choo, Aquazzura, Golden Goose, Giuseppe Zanotti, Paris Texas, Le Silla y Magnanni. Cincuenta años no se celebran con cualquier cosa.


Hay empresas que sobreviven al tiempo. Y hay empresas que lo definen. Gran Vía, la marca tapatía fundada en 1976 en Guadalajara, pertenece a la segunda categoría.
Para conmemorar cinco décadas dentro del retail multimarca de lujo en México, Gran Vía no recurrió a una campaña de nostalgia ni a un simple festejo interno. Lo que hizo fue algo mucho más en su línea: invitó a las marcas con las que ha construido relaciones reales a crear juntas algo nuevo. Porque si algo ha definido a esta marca desde sus inicios, es que las relaciones que construye no son pasajeras, son de las que duran generaciones.
El resultado es una edición limitada desarrollada exclusivamente para esta celebración, con piezas diseñadas ad hoc por Jimmy Choo, Aquazzura, Golden Goose, Giuseppe Zanotti, Paris Texas, Le Silla y Magnanni. No son piezas de venta con una etiqueta especial. Son creaciones que no existirían sin esta historia que va de la mano, sin cincuenta años de relaciones, de viajes, de construir historia juntos.
La colección incluye:
-Saeda100 y Bon Bon de Jimmy Choo
-Colette Boot de Le Silla
-Lydia Mule y Lydia Boot de Paris Texas
-Bow Tie de Aquazzura
-Ballstar de Golden Goose
-Sneaker de Magnanni
-Slim Flat Sandal de Giuseppe Zanotti


La historia de Gran Vía es, en el fondo, una historia de visión. Lo que comenzó como una empresa familiar con un enfoque claro en el servicio y la cercanía con el cliente fue evolucionando, con el tiempo, hacia algo que pocos retailers en México han logrado: convertirse en un curador de confianza dentro del lujo multimarca. No cualquier tienda logra eso. Se necesita algo más que buen gusto, se necesita constancia, sensibilidad y la capacidad de leer a una clientela que también evoluciona.

Parte fundamental de ese camino estuvo marcada por Alisa Lanczyner, quien ayudó a definir el estándar de sofisticación y la selección de marcas internacionales que hoy siguen siendo la columna vertebral de la propuesta. Esta visión quedó grabada en el ADN de la empresa y que se siente hasta hoy en cada decisión de curaduría.

Hoy, esa historia continúa en manos de Ignacio Calderón y José Luis Palancares, quienes han impulsado una nueva etapa centrada en la evolución de la experiencia de cliente y el fortalecimiento del modelo multimarca. La misma esencia, con una mirada puesta en lo que viene.
“Gran Vía ha evolucionado junto con distintas generaciones de clientes y marcas. Esta edición celebra precisamente esa historia compartida y todo lo que todavía viene hacia adelante”, señaló Ignacio Calderón.
En una industria donde las marcas internacionales eligen con cuidado a sus socios de distribución, que marcas como Jimmy Choo o Aquazzura hayan aceptado desarrollar piezas exclusivas para esta conmemoración no es para tomarse a la ligera. Es una declaración de la clase de relaciones que Gran Vía ha construido a lo largo de cincuenta años. Del tipo de socio que son.

Todas las piezas de esta edición están disponibles en cantidades limitadas, lo que convierte cada par en un objeto con historia propia, y con fecha de caducidad de venta. De esas piezas que vas a querer haber comprado cuando podías.
Cincuenta años. Guadalajara, lujo multimarca, y una edición que lo dice todo sin necesidad de explicarse más allá de lo obvio.








